miércoles, 17 de agosto de 2011

Cuando el Odio Mata lo diferente

No comprendo tanto odio a las personas que son diferentes, amo la diferencia porque en ella nos encontramos. Lo demás que consideramos “ normal” es solo un espejo que nos engaña y nos hace sentir seguros. Aquí te dejo esta otra nota que salió publicado en Corresponsales Clave.

Son esas Otras Notas que no me gustaría contar pero que es necesario escribirlas para que no pasen desapercibidas. Aunque reconozco que es desgastante escribir historias de dolor también es aletandor encontrar personas dispuestas a ayudar, como en esta ocasión David Ochoa quien amablemente tomó las imágenes, sus ojos registraron esta manifestación, esta otra Nota que les cuento a continuación:


En la nota periodística de la sección policial del sábado 6 de agosto a Gaby no la tomaron en cuenta como una mujer transexual. Hicieron énfasis en los golpes y quemaduras que recibió y, para seguir con la costumbre, dijeron que “se trataba del cadáver de un hombre que estaba vestido de mujer y contaba con algunas operaciones en el cuerpo.”

Esa nota quedó en la hemeroteca del periódico mientras que para su madre quedó el dolor de perder a Gaby, la sonriente y simpática, la que siempre se preocupaba por los demás y contribuía con la economía familiar.

Para sus amigas y compañeras en la zona de Plaza del Sol, área de trabajo sexual en Guadalajara, era la compañera que trabajaba en la prevención del VIH, que formaba parte de la Red Mexicana de Mujeres Trans, la que era un modelo a seguir por su vida tranquila alejada de las drogas.

Así se explica por qué su muerte causa tanta indignación; por eso entendemos que haya convocado a tantos manifestantes hartos de la transfobia, el miedo u odio a las personas transgénero. “Mucho dolor e indignación. Mucha rabia por cómo hicieron las cosas. Mucho coraje e impotencia por no saber quién o por qué motivo le hicieron eso”, fueron las palabras de una de sus familiares.

La ausencia de Gaby generó tanto dolor que decenas de velas forman una cruz adornada con una bandera con los colores del arco iris. Su familiar, quien teme pero no calla, dice: “Queremos justicia y que esto no quede así porque peligran todas estas otras muchachas.”

Sus amigas no quieren dar su nombre ni mostrar su rostro. Temen, porque hasta la fecha no se ha consignado a ningún responsable. El asesino sigue libre. Pese a su miedo, aceptan hablar y recordar cómo era Gaby: “una chica muy buena onda, como decimos todas acá de este lado, era una chica muy nice que se llevaba bien con todas, todas nos llevábamos muy bien con ella, nunca teníamos problemas, era una chica muy light la verdad.

Lo que le pasó a ella las hace sentirse vulnerables. La forma más cruda de transfobia es el asesinato, pero cotidianamente las mujeres trans que se dedican al trabajo sexual reciben insultos y agresiones. Como contaba una de las chicas: “Recibimos agresiones verbales, nos tiran objetos con maldad o con la intención de agredirnos. Hay mucha ignorancia y lo hacen para fastidiarnos.”

Desde que ocurrió lo de Gaby, las mujeres trans que se dedican al trabajo sexual en la zona de Plaza del Sol están angustiadas. “Son días de mucho miedo y mucho temor porque no se sabe qué puede pasar, sobre todo porque las autoridades no nos protegen; muchas chicas ya no quieren venir por miedo de lo que pueda pasar”, confiesan con preocupación.

Las velas siguen encendidas. El paso de los automóviles amenaza con apagar el fuego pero las amigas de Gaby se agachan con cuidado para volver a encender cada vela. Es una noche en la que organizaciones civiles y activistas se reunieron, donde no hubo diferencias.

Jaime Cobián, de la Organización Civil Codise, es uno de los que se solidariza junto a los demás integrantes de esta organización. Lo hace porque es una responsabilidad no quedarse callado y recuerda cuando hace años agredieron a otra mujer trans: “Hace no más de 8 años estuvimos aquí porque balacearon a una compañera transexual; en aquel momento el ayuntamiento dijo que iban a poner unas cámaras de vigilancia. Si estas cámaras estuvieran habrían visto quien se llevó a Gaby, habría datos, información.”

En Guadalajara, el gobierno de Jalisco barre la casa, arregla la ciudad, prepara el escenario para los próximo XVI Juegos Panamericanos en octubre. Sin embargo, señala Jaime Cobián, “Lo más lamentable, y lo que nos preocupa, es que con los juegos panamericanos van a venir muchas transexuales, muchos homosexuales y lesbianas y ¿qué seguridad les está ofreciendo el Estado? Es algo preocupante.”

Encienden más velas y Armando Díaz, terapeuta, psicólogo e integrante del Centro de la Diversidad Sexual ayuda a entender por qué tal grado de violencia hacia las mujeres trans: “Evidentemente hay un odio muy profundo, no es un asunto personal. Es un odio que viene por esa dificultad para entender que una persona pueda vivir su ser distinto a lo que era su cuerpo biológico, a lo que se espera de ella.” Y agrega: “Las trans viven una violencia verbal cotidiana, institucionalizada, naturalizada. Es decir que a la gente le parece natural que se agreda a las personas transgénero.”

La familia de Gaby llora, se limpia los ojos y sostiene una cartulina de color vibrante mientras que Víctor Dante Galicia de la Organización Civil Checcos advierte que dentro de la comunidad de la diversidad sexual las mujeres trans están invisibilizadas: “No existen datos epidemiológicos exactos sobre su situación frente al VIH.” A esto se suma la constante agresión social que viven: “Históricamente, las mujeres trans han hecho visible la decisión corporal de transformar una cultura. Siguen siendo las mujeres transexuales las que en el ambiente de la diversidad sexual viven la violencia más cruda.”

Pese a que el cuerpo de Gaby está calcinado, gracias a un tatuaje y su cabellera los familiares pudieron reconocerlo en la morgue. Las autoridades aún no lo entregan a los familiares porque están realizando pruebas de ADN (cuyos resultados se conocerán dentro de dos semanas) debido a que hace unos días las autoridades entregaron a una familia un cadáver equivocado. Sin velatorio ni entierro el dolor aumenta.

Lo peor, señalan los familiares y amigos, es que las autoridades les pidieron fotografías de las “últimas parejas sexuales” de Gaby, lo que los activistas consideran una salida fácil para tipificar el asesinato como crimen pasional. Para Víctor Dante Galicia, es grave que “en México todos los crímenes de odio se clasifican así. Tenemos un Estado que no reconoce que es una sociedad trasgresora de la diversidad sexual. Mientras sigamos ocultando todo como crímenes pasionales, seguiremos ocultando la realidad.”

Este activista lamenta que no existan datos certeros sobre la cantidad de mujeres trans asesinadas en Jalisco, pese a que ostenta el cuarto lugar a nivel nacional en cuanto crímenes de odio por homofobia, según información del pasado informe de la Comisión Ciudadana de Crímenes de Odio por Homofobia de la organización civil Letra S.

Los allegados a Gaby tienen los ojos rojos del llanto. Sus hermanas, la voz quebrada y el dolor en el pecho. Enrollan la cartulina con las consignas y amablemente se despiden de cada una de las personas que asistieron a manifestarse. Lo hacen con una palabra: gracias.

Los activistas están callados. Palabras como “indignación” y “frustración” intentan demostrar el sentimiento que invade a la población de la diversidad sexual. Se solidarizan, se reúnen, exigen y advierten que seguirán firmes en luchar por el respeto de los derechos humanos de esta población.

En el pavimento la cruz formada por las velas sigue ardiendo. Es de noche y las mujeres trans –en menor número que lo habitual debido al miedo que generó el asesinato de Gaby- están paradas sobre la calle por donde pasan los coches, algunos con sigilosos clientes y otros con pilotos que les escupen palabras de odio y burla. Las velas continúan prendidas, recordando a Gaby, como señal de la exigencia de justicia. Aunque el viento intenta apagarlas sus amigas vuelven a encenderlas como una forma de gritar ¡alto! y no resignarse a que ése sea su destino.


lunes, 27 de junio de 2011

Viajes

La música suena. Las puertas de la catedral están cerradas, los tlacoyos calman el hambre, las carpas de los manifestantes del sindicado de electricistas recuerdan el país en que estamos, los turistas toman fotografías. Todo pasa pero el mundo no importa. Dos hombres con texanas y bigote tupido se abrazan con intensidad en el Zócalo de la ciudad de México.

De todas las escenas que mis ojos registraron esta fue la más simbólica y especial.



Aquí te regalo esta imagen que vi justo al concluir la Marcha 33 del Orgullo Gay donde según los organizadores asistieron más de 400 mil personas y las autoridades del Distrito Federal afirman que fueron 95 mil, no los conté a cada uno pero sí registré algunas de las historias que estaré presentando en los próximos días en Medios UdG Noticias, en Corresponsales Clave y en este Blog. ¿Quiénes eran esos dos hombres, porqué ese abrazo intenso, caluroso y amoroso?... esa otra nota te la presentaré próximamente.

Por lo pronto, recién desempacada del DF, cansada y agotada con mucho por escribir, preferí iniciar con un texto dedicado a los viajeros que este fin de semana me hicieron aprender a disfrutar un camino por Paseo de la Reforma mientras llovía, a saborear la mejor promoción de tacos al pastor, de odiar a quienes los odian por ser diferentes y como dice Alaska “ por no seguir las normas”; de descubrir un museo sin seguir el orden o las indicaciones, de dimensionar porqué la Zona Rosa y el Distrito Federal es un punto medular en la historia de inclusión de México que se está construyendo.

¡GRACIAS por este fin intensivo de aprendizajes a Ustedes estos pensamientos que brotaron de las emociones!

VIAJES….

Para los viajeros de este fin de semana y para el compañero de Viajes que siempre se le extrañará, que se añorará tenerlo como cómplice de aventura pero que a veces es mejor descansar de cada uno porque aún tenemos mucho mundo por conocer juntos.





Hay viajes para descansar y estirar los pies sobre la arena sin pensar en agendas o preocuparse en dónde dormir.


Hay viajes con itinerario preparado y hasta comida en abundancia en bandejas plateadas de buffetes que revientan el abdomen de tanta gula.


Hay viajes en donde una lata de sardina te ayuda ganar energías y a calmar el hambre. Donde una promoción de 5 x 20 tacos son el mejor manjar y el platillo más completo para seguir explorando.


Hay viajes con menús soberbios y precios exorbitantes que solo algunas veces se pueden probar sin tener que preocuparse por el momento final de cuando llega la cuenta.


Hay viajes con sabores genuinos que regalan la calle, la esquina y el negocio a un lado de una alcantarilla.


Hay viajes con sábanas delicadas, almohadas vaporosas que acarician el rostro y te hacen querer sumergirte en ellas todo el día, y si estás en compañía la luz se filtra desde la ventana para mirar silenciosa el encuentro.


Hay viajes en donde 3 personas caben mejor en una cama y una colcha ríspida es suave con la otredad porque una cama aumenta su espacio cuando el dinero no fue el invitado estelar a la aventura.


Hay viajes donde los ronquidos, los gritos y la fiesta ajena se convierten en un ejercicio supremo para mantener la calma.


Hay viajes en donde se pone a prueba tu tolerancia a la estupidez que da desconocer un lugar.


Hay viajes donde debes reconocer que necesitas ayuda o una explicación, desprenderte del ego y sacudirte la soberbia .


Hay viajes para entender que tu plan debe someterse a la falsa democracia que quizá el plan de alguien puede ganar y así todos en grupo buscando las mejores tangas masculinas para el guía de cabello ondulado ansioso de llevar prendas divertidas y sensuales.


Hay viajes, aunque creo que en todos los viajes, hay que escuchar y hasta dejarnos guiar por el caminante experto como aquella socióloga que tanto admiro y quiero.


Hay viajes donde te dan ganas de renunciar e incluso regresar pero estas emociones son breves pruebas por superar.


Hay viajes en los que el mapa no soluciona nada y es mejor seguir a los lugareños como si conocieras igual que ellos la ruta.


Hay viajes en donde entras a lugares que reniegas de ellos en la cotidianidad. (Ejemplo, el mejor té de moras lo bebí en uno de esos espacios que siempre criticaba por su seudo- comercio justo, aún no sé si seguiré comprando pero al menos ya entré y consumí con excelente compañía que reflexionaba del amor)


Bebiendo una copa de vino o disfrutando un vaso de agua de hierbabuena fresca de la huerta creo que los viajes son como iniciar un año nuevo, de renacer entre la cotidianidad.


No siempre se puede tener el mismo viaje del viajero depende como recordarlo y vivirlo, del viajero depende entender que un viaje es un instante, un momento de salir de la monotonía, de descubrir a los otros porque a través de los otros se entiende el YO.


¿Para ustedes qué tipo de viajes existen?... mientras me voy para descargar las emociones en el teclado y preparar la crónica de esta Marcha del Orgullo Gay en el DF, te espero aquí para compartir las Otras Notas.

domingo, 17 de abril de 2011

Periodismo Intencional

Bien dice que el buen juez por su casa empieza, así que me alegra que esta entrada para postear “ Otra Nota” es un ejemplo de este refrán tan conocido se aplicó en la historia que hoy les cuento. Al leer las siguientes líneas sabrán porque inicio con esto.

Cynthia, es prima de Marlene, una joven con discapacidad intelectual que camina, platica y es fanática de los Backstreet Boys, las dos acudieron al auditorio Telmex para ver el concierto de los Backstreet Boys ahí no las dejaron ver el concierto en el área donde compraron los boletos y les insistieron que debían de colocarse en el área para personas en silla de ruedas, un lugar donde las personas con discapacidad pierden la visibilidad cuando los asistentes se paran durante el concierto.

Así que esta historia merecía ser contada en Medios UdG Noticias, tuve la libertad para difundir este caso de discriminación en un recinto de la Universidad de Guadalajara, lugar donde trabajo y ejerzo el periodismo en los medios de comunicación de esta casa de estudios. Al conocer el caso, Fernando Favela, Director del Auditorio Telmex fue accesible y reconoció las fallas.
Esta historia está conformada por dos partes, así que primero te invito a escuchar cuando Cynthia narra lo que pasó y la respuesta del Auditorio Telmex.




Después de esto, a menos de una semana en el Auditorio Telmex buscaron a personas con discapacidad expertas en el tema de movilidad y accesibilidad para que capacitara a todo su personal, que incluye: acomodadores, taquilla, intendencia, administrativos y hasta elementos de seguridad. Algunas de estas personas solo acuden al auditorio cuando son días de conciertos, en esta ocasión fueron e incluso se les pagó como día trabajado aunque habían ido a capacitarse para mejorar la atención a personas con discapacidad

Aquí puedes escuchar la segunda parte de esta historia.


A esta capacitación también asistió personal del teatro diana y de Calle 2, el Director Fernando Favela aseguró que desea replicar esta capacitación y hacer todo lo necesario para atender a las persona con discapacidad.

Esto nos e trata de una concesión o caridad, los directivos del Auditorio Telmex están haciendo lo que todos los espacios públicos deberían de hacer: Convertirse en espacios incluyentes para que todos y todas puedan acceder sin problemas, como lo señala la Convención Internacional para personas con discapacidad que México firmó y ratificó.
Me gusta ser reportera porque es posible contar historias y conocer personas fascinantes, pero también me enloquece esta profesión porque a partir de contar historias es posible cambiar el mundo y no es que sean grandes cambios, pero creo que esta capacitación hizo que más de 200 personas tuvieran un primer acercamiento a conceptos como inclusión, respeto e igualdad, y ahora cuando llegue una persona con discapacidad a un concierto sabrán cómo atenderlo de la mejor manera.
Como lo que en su momento ocurrió con la Aerolínea Avinca que había discriminado a una persona con discapacidad, y finalmente corrigió; o lo que el Tren Ligero de Guadalajara modificó par que existieran orugas para trasladar las sillas de ruedas y canaletas para personas con discapacidad visual luego de un reportaje que realicé que narraba como dos ciegos cayeron a las vías del tren por falta de infraestructura en este medio de transporte.

Estoy feliz, emocionada y satisfecha porque cuando escuchamos o vemos que vinieron los Backstreet Boys solo nos quedamos con la nota de espectáculo pero al difundir “La Otra Nota” de Cynthia y su prima Marlene, ayudó a que no solo ella sino otras personas con discapacidad cuando acudan al Auditorio Telmex reciban u buen trato y sean atendidas de forma incluyente y respetuosa.

En momentos como estos, es cuando insisto que es necesario que los reporteros den seguimiento a las historias que también pueden ayudar a cambiar el mundo. Me despido con esta frase de Kapuscinsky sobre la idea del periodismo intencional: “El verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio. No Hay otro periodismo posible”.